Santa María, Madre de Dios – 1 de Enero – Mons. Cristóbal

Solemnidad de Santa María Madre de Dios

Domingo 1 de Enero 2017

+Cristóbal Ascencio García, Obispo de Apatzingán

Hoy que concluye la octava de Navidad somos invitados a orientar nuestra mente y nuestro corazón hacia la Madre de Jesús. En todo nacimiento es evidente el protagonismo del hijo y de la madre, y más en el nacimiento “virginal” de Jesús se exalta, de un modo especial, la maternidad Divina de María.

Lo que más se respira en el ambiente es el inicio del año; pero aquí en nuestro país, además, se percibe un ambiente de un pueblo que se siente golpeado por la noticia que dio a conocer hace 5 días la Secretaría de Hacienda y Crédito Público acerca de las grandes e inesperadas alzas del precio de la gasolina que, sabemos, por la inflación que esto generará, afectará a todos, pero sobre todo a los más pobres, que tendrán que apretarse el estómago aún más, y ante un ambiente de violencia generalizada, en una historia que parece no deja de ser imprevisible, la esperanza se va diluyendo y será más difícil intercambiar las felicitaciones acostumbradas del “feliz año”; porque, humanamente, ¿Hacia dónde voltear a ver signos de esperanza?    Si volteamos hacia el norte: son cada día más los hermanos que vemos llegar desesperanzados y necesitados… si volteamos al sur: encontramos hermanos en pobreza extrema y mucha violencia; si vemos en casa: vemos hermanos desencantados… y aunque podamos decir feliz año, ¿qué cambiaríamos con ello en el hermano?

Les invito a todos a abrir el corazón a Dios para que sea Él quien nos desee a todos FELIZ AÑO! Él es, antes que nadie, quien nos manda las felicidades regalándonos el nuevo año. La felicitación de parte de Dios se llama “bendición”. Dios mismo en la 1ª. Lectura dice a Moisés las siguientes palabras con las que ha de bendecir a su pueblo: “El Señor te bendiga y te proteja. Haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda su paz”.  Los creyentes somos invitados a ponernos bajo la sombra de la bendición o mirada divina. Su bendición es algo más que una vaga felicitación. Esas palabras contienen una fuerza, son portadoras de energía, producen lo que expresan. La bendición es eficaz, poderosa, creadora. Dios es la fuente de la vida, al bendecirnos nos comunica vida

Esta solemnidad de la Virgen María, Madre de Dios, es como un augurio de felicidad para todos los días del año que iniciamos, porque pese a los nubarrones oscuros que se dibujan en el horizonte, la Madre que lleva en sus brazos el “fruto de su vientre” y que sonríe al Hijo y a los hijos, nos ilumina con la luz al darnos a Cristo que es nuestra Paz y nuestra Esperanza, esperanza que no defrauda.

No nos cansemos de bendecir diciendo: “El Señor te bendiga y te proteja– todo este año-, el Señor te mire con benevolencia y te conceda su paz”

Esta bendición para ti y los tuyos: en el Nombre del Padre…

¡Feliz domingo y bendecido año 2017 para todos!